Susurró a mi oído crópeas palabras, y besando sus lirios lo mitilé. Su mano, entonces, frempió sobre mi vestido.
Enero 2013
Su mano frempió sobre mi vestido. Busbándolo al principio, treguándalo. Frempió entre mis muslos, lento, siriminosamente. Sentí sus frálanos adentrándose, javiémdome, retriándome, frempiándome cada vez más rápido, cada vez más hílaro y vástilco. Su respiración se agilteraba mientras agilteraba también sus frálanos en mí. Trícopo, poco a poco frumbuaban nuestro cuerpos, grimiendo, jelocitando de placer. Trícopo, poco a poco, los jácalos se volvieron merios, se volvieron frúmatos, y los frúmatos gemidos, y los gemidos nimpias. Trícopo, poco a poco, los cuerpos se fueron almiritando, hasta rendirse quémilgos en las sábanas.
Enero 2013
Nada que se ramiense en símbolos puede ser sinsmentáneo o calirón en su totalidad; no con palabras, no con fractoles, no con ideas, sólo puede ser trombado completa y rosentemente con otro tipo de mímole; sólo puede ser trombado completa y rosentemente sintiéndolo además de entendiéndolo.
Enero 2013
En un valle donde los pájaros nunca dejan de pintar el cielo, una máquina se encarga de darle cuerda al tiempo. Una máquina controlada, no por las aves, sino por sus alas y danzas con el viento. Pero por cada instante que el tiempo se detiene y se vuelve eterno, el eco de un trino susurra el secreto de un pájaro que, en algún lugar del valle, detuvo su vuelo.
Diciembre 2012
Vuelve tinta tus manos y escribe en mi cuerpopapel
Vuelve palabras los gemidos y las sombras mudas
que bailan para el amanecer
Enfrasca los suspiros en letras
Y deletréamelos al oído
Enfrasca los silencios en letras
Y dibújalos en las sábanaslienzo
con tu cuerpopoesía
Noviembre 2012
Mimirómeno sobre tu frimba lempo cuerpo
Rentegua entre tus púgrenas manos y rísansel las sonrisas dampas
Frimba lempo tu cuerpo, donde los cámalos mirminan
y los cantos sitramesan de deseo.
Llastelo amanecer de tus besos
Frimba lempo y tu cuerpo
Llastelo anochecer de tus besos
Frimba lempo mi cuerpo y vos.
Noviembre 2012
mórtico el transpaso de las melánidas y los forteros
ricómbalo el tronador de jiniminioso
santamento de licurias y rampasos
lotramicencias, cirbumbálicas, contrastóferas, hiperbúlicas
granformistas y saciamoros de lúmbralos clorifóndicos
trá le ro má, tiriminoso, acuarílico y desmitóntemo
simples mumucatrólenos!
simples mumucatrólenos?
Pero qué dices! mumucatrólenos los persinallas del rancateco!
Sirulansa prefunsa la trílala!
funtacámana larsénoto hucámbalo!
No frintesciémpana ricrilántique!
Noviembre 2012
las horas menguan en su espera
se consumen en cenizas las miradas perdidas
y las manos descubren el anhelo por su ausencia
gritarán las voces del silencio
y despertaremos
empapados el uno del otro
goteando ilusiones
destilando sonrisas
lloviendo amaneceres
(dibujará nuestra silueta el vuelo de los pájaros)
Noviembre 2012
quémame los cesos
(límpiame el alma)
bésame los huesos
(destruye mis tormentos)
arráncame la piel
(despelleja mis barreras)
sedúceme la carne
(tritura mis miedos)
desgárrame los muslos
(viólame las inhibiciones)
Octubre 2012
Él era un escritor como cualquier otro. A veces se le ocurrían ideas maravillosas, otras veces no. A veces esas ideas se volvían inservibles con el tiempo o las ideas inservibles se volvían maravillosas y a veces no.
Él era un escritor como cualquier otro y, como cualquier otro escritor, se sentía solo. Es una soledad distinta la de los escritores, misteriosa y generalmente incomprensible, sobre todo para ellos mismos. Sería quizá por lo reducidas que sonaban las ideas en palabras comparándolas a los mundos en sus mentes, quizá vivir tanto tiempo en la fantasía hacía la realidad siempre insatisfactoria, quizá las palabras serían siempre menos que sus ideas pero más que la realidad, quizá sólo él se sentía solo. Pero nada de eso le importaba.
Es que eran esas voces, las de su máquina de escribir, las que llenaban su mente, las que lo llevaban a donde en realidad vivía, lo más cercano a la compañía en su soledad, su consuelo, su amante, sus hijos, su hogar, su prisión y libertad; su vida, sus vidas, miles y miles de vidas que existían únicamente en palabras silenciadas; eran esas voces, las que él escribía, lo que lo hacía ser un escritor como cualquier otro.
(A fin de cuentas, todos los escritores están juntos en eso de estar solos)
Octubre 2012
Sentirte entrando entre las paredes de mi laberinto
Minucioso y milimétrico
Seguir hasta que mis gritos se queden sin aire,
Hasta que mis uñas se claven en tu carne
Esta noche dejá huérfanas las distancias
Acampá entre mis piernas
(Sos alborecer bajo mi vientre)
Octubre 2012
Poesía con amor entre líneas
Si pudiera escribir, escribiría para vos
(amor)
Para vos, tus mapas hechos de besos y las aventuras de tu ánima
(amor)
Para tus dedos entrelazando los míos, las sábanas, las tazas de café enfriándose y las perennes caricias lejanas
(más amor)
Para los aeropuertos, la lluvia y los cigarrillos
(más más)
Para vos y el sol en los atardeceres, el sol en los amaneceres, el sol en los anocheceres
(más amor, más)
Para vos y nuestros cómplices desvelos, nuestras desnudas miradas y para los cantos del viento
(aún más amor, más, más)
Para la eternidad y la fugacidad que se funden y comportan indiferentes ante las horas y el tiempo
(amor, amor, amor)
Para vos, la cama vacía que grita tu nombre, las despedidas y los reencuentros
(más, más)
Para vos y tu piel sobre la mía, tu calor y tu cuerpopoesía
(más amor, más, más amor)
Si pudiera escribir, escribiría para vos
(amor)
Pero cómo podría permitirme enjaularte en palabras, insignificantes, incompletas, imprecisas, ignorantes palabras
(amor)
Escribo entonces palabras no como dicciones sino como intenciones
(más amor)
Escribo entonces te amo
(te amo)
Septiembre 2012
-Escuché que andas preocupada, con preguntas- dijo su hermano
-¿Preguntas? ¿A qué te refieres?
-Preguntas sobre tu pasado
Silencio, sorbo de café.
-Sólo busco algunas respuestas, pero creo que es en vano- dijo ella
Él no contestó. Sorbo de café, silencio de nuevo.
-¿Por qué lo dices?- insistió
No hubo palabras, pero sus ojos contestaron por él; ella prosiguió
-No encuentro quién pueda contarme la historia de mis heridas, esa que ni yo me sé.
-Yo puedo.
Silencio. Impaciencia. Ella volvió a insistir.
-Cuéntame, por favor
-¿Qué quieres saber?
Silencio. Dudas. Sorbo de café
-Esas noches de tormento, imágenes borrosas de cosas que no recuerdo bien, imágenes que parecen inventadas, eso que tanto temo sea verdad... ¿Sucedió realmente?
Silencio otra vez, sorbo de café.
-Sí- dijo él finalmente
Silencio. Sorbo de café. Silencio otra vez.
-¿Quién fue?
Silencio. Sin sorbo de café. Impaciencia. Dudas. Silencio otra vez.
-¡¿Quién fue?! - dijo temblorosa. En su voz se evidenció ira y miedo.
Sorbo de café. Impaciencia. Él respondió:
-Dentro de quienes no olvidan, sólo quién hubiera estado presente podría saber qué ocurrió.
-¿Y qué es de aquel que no olvida y estuvo presente?
-Sabe y recuerda.
-¿Y cómo sabés vos?
Silencio. Sorbo de café, más silencio.
Quiebre.
Ella se paralizó.
No fueron sus palabras las que confirmaron aquello que temía, sino los silencios que las precedieron; fueron éstos, los silencios, quienes más respuestas le dieron.
Él no respondió. Se levantó de la mesa y sin decir más, salió.
Silencio aún. Sorbo de café. Quiebre. Sorbo de café. Silencio otra vez.
Septiembre 2012
Tu sangre corría entre mis manos. Sabías que nadie habría podido escucharte gritar. Mi cuchillo dibujaba caminos atravesando la piel y carne de tu cuerpo sin vida que se encontraba en el suelo. La sangre cubría el piso con mucha velocidad y podía sentirla mojándome, acariciándome las piernas mientras seguía sentada junto a tu cadáver. Dejé el cuchillo a un lado, mi mano recorrió la superficie líquida, rozándola apenas y luego desparramándola más, dibujando con ella sobre mis muslos, manchando lo que me quedaba de ropa. Sujeté el cuchillo nuevamente, mientras la sangre seguía avanzando y mi ropa mojándose. Volví a introducir el filo desde el centro de tu pecho ya abierto y bajé por tu abdomen. Volví a dejar el cuchillo y una de mis manos se deslizó por tu cuerpo, amado mío. Besé tus labios y ambas bocas mancharon de sangre a la otra. Puse mi mano en tu mejilla, mirándote con ternura; bajé lentamente, pasando primero por tu cuello, tus clavículas y tu pecho, ya desgarrado por el filo del cuchillo, para dejar que finalmente mis dedos poco a poco se adentraran en tu carne y se hundieran en la sangre. Metida debajo de tu piel jugué con mis manos y las retiré únicamente para llevarlas hasta mi rostro y cubrirlo de lo último que quedaba de vos: tu sangre.
Me aseguré de haber cubierto todo mi cuerpo y me senté arriba tuyo: quería que vos también estuvieras cubierto de mi. Sujeté por última vez el cuchillo y como había hecho con vos, lo clavé en mi pecho. Haciendo un esfuerzo por no desmoronarme cubrí tu cuerpo con mi sangre y mientras ambas se mezclaban en el piso me acosté a tu lado. Ambos dormiríamos para siempre, arropados por el otro.
Septiembre 2012
No hacía falta que nos detuviéramos. Las drogas que habíamos estado tomando habían surtido efecto. No lo pensamos dos veces. Luego de que lo propuso, los tres nos dispusimos a subir al auto y todo lo demás fue confuso.
Ella había dado la idea, pero se excusó, terminando por decidirse a esperarnos en el auto. Él y yo avanzamos hacia la puerta, con la adrenalina cegando nuestros pasos y pensamientos.
Tocamos la puerta, explicamos la relación de mi madre (que ahora esperaba en el auto) con esta señora, recordándole que había sido ella quien la había cuidado este último tiempo, 'sólo venimos por sus cosas', recuerdo haberle dicho para tranquilizarla.
Entramos, estuvimos ahí lo que luego mi madre me dijo habían sido casi dos horas. La adrenalina se sentía igual de fresca que cuando recién habíamos bajado del auto.
La señora nos invitó jugo y galletas, y hablamos los tres aunque no recuerdo tampoco sobre qué, hasta que empezó a hablar de mi madre. Era una señora muy grosera ella, grosera y arrogante, y no dudé en pararme con intención de objetar.
La adrenalina subió como si hubiera aspirado otra de esas deliciosas líneas blancas.
La señora no cedió y enfrenté el momento que habíamos estado esperando, la razón por la cual estábamos ahí: robarle el anillo a esta vieja adinerada para luego venderlo y sacar provecho de su maltrato hacia mi madre el último tiempo.
Sus manos intentaban alejarme de ella y no dudé usar más fuerza. Me saqué el cinturón y lo amarré al rededor de su cuello. Al instante lo escuché a él, atrás mío, y sus manos comenzaron a presionar fuertemente también el cuello de la señora. Quizá fue ahí cuando tuve un primer vislumbre de lo que estaba pasando: la estábamos estrangulando.
Intentando silenciar la garganta que no dejaba de resistirse y gritar vi como el filo de un cuchillo se abría paso bajo el cuero firme del cinturón, y luego: sangre.
No se en qué momento buscó el cuchillo, ni cómo le abrió la garganta, pero luego de eso finalmente dejó de retorcerse.
Él corrió rápidamente a ver por las ventanas, en caso de que hubiera habido algún vecino cerca que pudiera haber escuchado algo. Yo agarré el anillo de la mano sin vida de la señora degollada, tirada en el piso empezando a perderse en su propia sangre.
Intenté lavarme las manos, pero la sangre no salía. Desesperada abrí más la canilla y me las froté con más fuerza, aunque parecía inútil.
Me apuré a salir de la casa y entramos los dos rápidamente en el auto.
Mi madre no entendía qué pasaba, porqué estábamos cubiertos de sangre. Le negué haberme lastimado cuándo me preguntó, y creo que lo entendió entonces, ya que todo lo demás fue silencio.
Llegamos y me duché en el motel. Recién ahí comencé a darme cuenta de dónde estaba, qué había hecho, qué había pasado.
Vendimos el anillo sin problemas y dividimos el botín. Él se fue al interior del país, donde creo que tenía conocidos. Mi madre se quedó.
Yo me fui también por mi cuenta, aunque no estaba muy lejos cuando, luego de haber entrevistado dos veces a mi madre, ella aceptó a qué destino había enviado a su hija de 22 años y su (ahora ex) novio de 19.
Había tomado todo tipo de precauciones para que no dieran conmigo. Me cambié el nombre, la nacionalidad y la edad, hasta corté mi cabello y lo teñí, pero no era eso lo que me delataba. Simplemente buscaron a quien tuviera la mirada perdida en el rojo manchando un piso limpio, quien no soportara el silencio que siempre parecía sospechoso, a quien no pudiera lavarse nunca la sangre de las manos, y me encontraron.
Septiembre 2012
lucho contra la indiferencia de la hoja en blanco frente a tu mirada
contra las sábanas tendidas prolijamente de tu cama
contra tu cinturón, botones y cierres
contra el frío de la noche y la falta de atardeceres;
lucho contra los granos de arena del reloj que marean
contra el cenicero rebalsando que imagina despedidas eternas
contra el desequilibrio de no incluir
cuchillos y principitos dentro de la misma idea;
lucho contra cualquiera que me diga que no existe el amor eterno
(incluso aunque la voz llegase a venir desde dentro)
lucho contra los dilemas de las preguntas perpetuas
contra cualquier barrera que nos comprometa,
lucho contra las distancias y las miradas ajenas
contra los fantasmas del pasado
y contra cualquier aeropuerto que nos cierre las puertas;
lucho contra el desconsuelo de un mundo sin tus besos
lucho contra dormir sin ti hoy, mañana y siempre en mi lecho
lucho contra las mentiras, angustias y la amnesia
y sobre todo lucho contra la posibilidad
de volver a aceptar una existencia sin tu presencia
Septiembre 2012
Su voz no tenía rastro de timidez. Las palabras salían precisas y sutiles de sus labios y sin darme cuenta me encontré frente a ella, deshaciendo las capas de mi ser.
De alguna forma había logrado susurrarle a mi mente y corazón frases que poco a poco fueron desabotonando mi camisa, para sentir las mangas resbalando por mis hombres y escapando por mis brazos y espalda hasta caer sigilosamente en el suelo. Mientras más la escuchaba, más podía sentir cómo mis latidos aceleraban, y sentí el cinturón aflojándose que daba paso al ruido del cierre abriéndose, y otra prenda cayó al suelo. Sentí lo que me quedaba de ropa esfumarse cuando se produjo un silencio. La caricia de su lengua en el aire, entre suave y desgarradora, se había llevado todas mis prendas y me vi a mí misma desde afuera, vulnerable, desnuda hasta el alma.
Es un arte común para ella, desnudar hasta los huesos con palabras, y es que la astrología lee lo profundo en las miradas.
Septiembre 2012
Por sus venas corren nubes de tormenta y al herirlo sangra lluvia. Su cuerpo es de la escencia de la noche misma y puedes ver luz lunar escapàndose de su mirada si prestàs atenciòn al verlo reìr. Sus pensamientos enfrascan rayos de sol (aunque no lo intente) y filtran amaneceres de sus labios al hablar, llenando las mentes oyentes de mundos ambarinos y secretos ocultamente revelados. Jura haber sido mi pasado, presente y futuro. Le creo, y hoy vuelve a ser mi eterno.
Agosto 2012
Me preocupé al principio. Mi color parecía haber comenzado a mutar. ¿Podría cambiar algo tan importante sin previo aviso? (ahora lo sé, ése era el aviso.) Y poco a poco, entre movimiento y tiempo, en un paseo casual, la sentí desprenderse de mi y caer, olvidándose en el camino. Vi de soslayo lo que ahora no parecía más que una vieja tela sucia quedándose en el camino, chaki de un pasado, dándole la bienvenida con su despedida a un nuevo color (y yo ya sin recordar el anterior), se veía hermoso y brillante. Después me dijeron que era común, que pasa de vez en cuando en la vida de cualquier serpiente, dicen que sólo es cambiar la piel.
Agosto 2012
Adiós, amor mío, te buscaré cuando la lejanía duerma y podamos volver a engañar las distancias con nuestros puentes hechos de anhelos.
Agosto 2012
Las complicaciones se dan cuando el vacío se siente por la compañía del otro y no por su ausencia.
Agosto 2012
Cada escritor tiene un pequeño señor o señora en su cabeza. En mi caso su nombre es Beto, Beto Gómez (o así es como me hace llamarlo). Y es el encargado (como todos los señores y señoras que trabajan en la mente de los escritores) de decidir cuándo desenrollar el caprichoso hilado de pensamientos y sentimientos que luego se grabarán en tinta en un papel o serán tecleados por la electricidad casi automática que le mandan a nuestros dedos.
Estos señores y señoras, son los verdaderos escritores. Nosotros, en realidad, somos no más que el nombre artístico que usan cuando deciden honrarnos con su aparición.
Tan sólo somos la cara del producto, el marketing de los señores y señoras de Mantolia. En este mundo, su mundo, ellos viven y conviven y el idioma es sólo uno: Mantolés. Ellos lo traducen según qué humano canalice su ser en palabras, (insulsas en comparación a la verdadera esencia de los Mantoleses, pero) preciadas y hasta admiradas entre nosotros, los inocentes títeres que creemos que una idea es algo de lo que uno puede ser dueño único.
Mantolia es muy amplia, como el universo mismo, pero todo está al alcance de las manos de los Mantoleses si lo desean. A veces, mientras no estamos escribiendo, ellos viajan dentro de Mantolia a mentes de personas de distintas partes del mundo en un pestañeo, compartiendo e intercambiando ideas con otros Mantoleses y de repente, ¡una idea viene de la nada! No, no de la nada, de Mantolia y sus habitantes.
Y así, cuando ellos lo creen apropiado, te indican que agarres papel y lapicera, o te acerques a una computadora, o improvises con lo que tengas cerca, y vos lo sentís, sabés que son ellos invitándote a su manera, a que pasees por Mantolia.
Beto Gómez
Julio 2012
No es que no tenga los pies en la tierra, es que la tierra que camino no está en el piso.
Julio 2012
Atentos oìmos la mùsica en el aleteo de los pàjaros
Los dedos se entrelazan mientras el sol rojo sangre baja
Y la luna, cuna de nuestros secretos, aguarda.
Será otra oscura noche de luz entre las sàbanas
Julio 2012
El Hermitaño ha aprendido de los tiempos y la soledad, pero inesperadamente se encuentra desgarrando el entramado de límites que creía sabiamente haber creado y ve desplegarse frente a él, en todo su esplendor, lo que pareciera ser un As de Copas, lista para calmar su sed con el eterno amor líquido que sus labios convocan.
Y hace caer su Torre, destruyendo los simientos y las bases con su besos y es que recién puede ver ahora: no era un As sino un Ocho de Copas.
(Ella no ha domado al león de su fuerza todavía)
'¡Ya no me construyas más castillos en el aire, Siete de Copas! Entrégate a mì, Emperador que ha hecho las pases con su Diablo, seguidor de Dionisios, encrucijada de los Enamorados, luz de mi vida de Pandora; y yo te entregaré mi copa, te entregaré las Diez, con Demeter, el fuego de Prometeo, Luna, Sol y hasta volver al doble cero una y otra vez.
Julio 2012
Me levanté pero no había desayuno ni canciones ni café, y mis mantas están vacías, aunque recuerdo haberme ido a dormir llenándolas de vos...
Julio 2012
Y todo lo demás que recuerdo lo guardo en lo perdido y no lo busco porque si lo encuentro lo olvido.
Junio 2012
Te descubro en mis ojos detrás del reflejo del espejo, pero al buscar mejor de nuevo te pierdo. Tu voz suena, eco del silencio, y en monólogo contigo me permito recibirte, dejando caer mi ropa. Me seduces como el recuerdo de los dedos de un amante subiendo entre mis muslos y me consiento dejándome cruzar los límites, cautivadores y fascinantes son los caminos que ofreces, Locura. Dejaré que me lleves y te entregaré mi cordura.
Ahora que la tienes, tu puedes marcharte y yo seré la Locura.
Y así será hasta que aparezca alguien a quien yo seduzca.
Junio 2012
La oruga tiene un talento natural para las transformaciones, ella vive y vive hasta que el mundo se vuelve demasiado feo, demasiado crudo, demasiado pesado. Buscando protegerse de lo que el mundo se ha convertido para ella, instintivamente se refugia en su crisálida, sin saber cuál será el mañana.
Y despierta, despierta para compensar al mundo por lo que le hizo sentir, y para eso surge hermosa, libre, dándole al mundo un poco más de belleza para que, inocentemente intente compensar, de una mariposa a la vez, la crueldad que nos rodea.
Junio 2012
Él la ama, pero todavía no lo sabe. Ella lo ama, pero todavía no lo sabe. Ellos se aman, pero todavía no se conocen.
No saben que la vida los va a cruzar, no saben que la vida los entrelaza desde hace años, no saben que la vida los va a golpear, no saben que la vida los va a separar, no saben que los va a volver a juntar, no saben que van a sufrir ni saben que van a volver a amar. No aún.
Pero la vida sabe que cuando ellos se miren sólo eso va a faltar para que se den cuenta de todo. El mapa de un mundo de caminos del destino que sólo puede leerse sin ser visto y sin leerlo.
Triste ironía para aquellos que ven sin mirar, ellos se aman, pero todavía no lo saben.
Mayo 2012
Nadando por los soles de nuestras mentes, juntos nos convencemos de diferir en aquellas cuestiones que el amar no comprende. Y así estamos, en retroceso avanzamos .
Mayo 2012
Busco quién me deslumbre con su silencio, quién poetice mi cotidiano, quién coloree nuestras sensaciones, quién imagine inimaginables, quién pueda encontrarle la lógica a lo ilógico y con quién conviva en una confusa claridad. Busco quién ilumine mis ojos por su reflejo y tergiverse mi realidad en una nueva ilusión cada segundo por el resto del infinito que duren esos instantes.
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