Junio 2012


La oruga tiene un talento natural para las transformaciones, ella vive y vive hasta que el mundo se vuelve demasiado feo, demasiado crudo, demasiado pesado. Buscando protegerse de lo que el mundo se ha convertido para ella, instintivamente se refugia en su crisálida, sin saber cuál será el mañana.
Y despierta, despierta para compensar al mundo por lo que le hizo sentir, y para eso surge hermosa, libre, dándole al mundo un poco más de belleza para que, inocentemente intente compensar, de una mariposa a la vez, la crueldad que nos rodea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario