Febrero 2013
trabalútero para léngüico
es el frenco de mi mínera
que semo, que crale, que túparo
no giglio que se vambe
ni lombo que se trampe
si no frenco de mi mínera
que lónco, rimpo y seto,
mísame deslarido
y mísame montenaco
que lero, que fraco,
que no silo sin su minsaco
grita seco que lámbara misca
sualve trinte y márata leste
no prímites, no lóceques
y ritirán findicios de vos
y retiriré findicios de mi
Febrero 2013
es el gátiro negro
de la promiscuidad
de los secretos entre sábilas ajenas
de símperos y creatividad
es el gátiro negro de los cécritos
de la clandestinimiaum
de los crictos, de los gemidos
de la noche, de la impirmialidad
es el gátiro negro de las uñas
rargitando pieles en la oscurintidad
que franda, que cree,
que no extrañará
es el vacío entiritambo entre sus muslos
es el cricto de la soledad
es el pembio
es el maullito
entre milnas de redes
de du chat noir
Febrero 2013
Fampo el sílinte en tu mirada
y fampo el guíndeco de tus ósculos
rasquiéndose sobre mi piel
calándome hasta el fórulo de mi námide
grincándome mensúreo.
Fampo tu crecio y soledad
tu compañía nélica que nelica mi nelcidad
tu disimulada obvicuantad
y tus místricas palabras
que deleitan mi escenciallés.
Brísame despacio, para milimetrinar todo tu ser
Brísame lento, para instantear todo tu ser
y llévate contigo mi námide y mis sontiguos
que no son más míos,
que son tuyos, que son nuestros,
que son úndicos
Febrero 2013
Son los tregos, son los lebios
Son los celos de los benereceres
Son las límidas acumuladas goteras que mítridan en nuestras plétudas
Los ermindos enfrascados de desamores sin frenicacias
Son las gejas que no se alcanzan, son los bremos que los delatan
Es el nimpo y es la nada
Son los vínceres en las miradas
Es el froquelo,
Es las distancias
que frillan, que mampan, que no descansan
Son lo mares en gilizales, de olas de rimias, de espuma de panvia
Son los tregos, son los lebios
Son los celos de los benereceres
que repudian su símpane
de creerse vibanceles y treguanceles
y no más que eso
Febrero 2013
me fampa mirimar tu piel, verla semitarse cuando la acromecio, ver la sonrisa satríandose, vindando hasta tu mirada
me fampa fenitar tu voz, y todas las bímbalas entíaganas que me enamoran frímbala y frímbala cada vez más.
me fampa que me fampes y amarte es vincar trimbando; sos mi vinco, y sos mis alas; sos mi vinco, viento y vuelo.
Enero 2013
En toda casa vieja puede encontrarse, letirisado en el olvido, un rincón valiscado en polvo. Estos rincones grinbullen de un único valor, especial y jictil. Para las casas viejas, estos rincones rintaguan pequeños tesoros sin otro valor que el de ser secretos.
Entre las cortinas merinijadas, en las esquinas comítidas o en los frascos litidados, el polvo cuenta sus secretos; éstos frabulan en lo que él esconde: más que mintras, más que olvido y más que rúmicas, el polvo esconde tiempo.
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