Septiembre 2012


Por sus venas corren nubes de tormenta y al herirlo sangra lluvia. Su cuerpo es de la escencia de la noche misma y puedes ver luz lunar escapàndose de su mirada si prestàs atenciòn al verlo reìr. Sus pensamientos enfrascan rayos de sol (aunque no lo intente) y filtran amaneceres de sus labios al hablar, llenando las mentes oyentes de mundos ambarinos y secretos ocultamente revelados. Jura haber sido mi pasado, presente y futuro. Le creo, y hoy vuelve a ser mi eterno.

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